
Saboreando un suculento ¨Volcán¨ con mermelada de guayaba, lo veo acercarse.
Sus ojos fatigados devoraron parte de la mermelada. Pasa frente a mí y su andar lento me dio tiempo a invitarlo, - Quiere uno Don?- dije, -Oh si! como no?- dijo el.
El pelo níveo, la ropa macilenta y un banquito multicolor muy inusual perfilaron una imagen totalmente desconocida para mí.
Muy callado, parecía como que tenia vergüenza que un freak como yo compartiera con el.
Parado frente a la vitrina llena de dulces cual niño en Juguetón elige un ¨Volteado¨ de piña, -Don con que lo va a bajar? –Pregunte, – con uno de limón- quedamente respondió.
Puso su ¨Frio-frio¨ sobre la caja de limpiabotas que a su vez estaba sobre el banquito multicolor, y muy despacio paladeo el bizcocho cual si fuera mana fresco.
Al terminar, empieza a caminar nuevamente, y note algo impresionante. El destello de sus ojos era muy similar al de sus zapatos fulgurantes y en ambos el reflejo multicromatico del banquito me hizo recordar la bandera Gay, la psicodelia de los 60´s y a un Jesús vestido pulcramente de blanco y con un sombrero de panadero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario