Irreverentes cuerpos que se tornan insolentes entre lluvias de sollozos.
Entre rosas y espinas de bellas durmientes campanas de viejas nostalgias apagaban tambores de negras experiencias.
Eternas conciencias se repiten ; ya constantes ,cercanas , no como antes.
Aguas tiernas y turquesas invaluables como de corazón un latido
Aguas azules tan hermosas cuales mil suicidios.
El hoy , amo del tiempo, gobierna sobre plácidos deseos y susurrantes verdades; recordándote inaudiblemente cuan fina es la línea entre la muerte y el renacimiento.