El lloraba solo en
sueños ; confundiendo y atormentando a sus propios demonios. Las pesadillas ni
se asomaban, hacia tiempo que habían perdido la batalla contra la vida
real.
Solo en sueños ignoraba despedidas , tan recurrentes
como el canto del gallo en la mañana , como las promesas de cartas que nunca
fueron escritas , y que echaban mas fuego a la leña.
El lloraba solo en sueños pues llevar mascara en el circo es un precepto; y azuzar los sentimientos
dentro de una jaula de papel manîla es siempre lo correcto. Y lidiar con la audiencia de críticos que silenciosamente
aullan cada una de sus caídas y que
impacientemente y sentados en sus mecedoras de guayacán y guano esperan por la nueva tragedia.
El lloraba solo en sueños mojando la aridez de sus
cicatrices , y guardando su amor en sus ojos como una lagrimita ,
no los lloraba para que no salieran los besos de su vista.