martes, mayo 29, 2012

Cinco dedos que se mueven juntos de lado a lado.


Como a tres casas se oye la morena protuberante de coxis , obviamente que de aqui no la puedo ver, ni la conozco pero quien mas se pondria a cantar “ Para decir adios” de Jose Feliciano precisamente cuando me siento de esta manera. Nada mejor para explicar esta mixtura ambivalente de sentimientos ; rabia , tristeza, cobardia.


Se termino o vagamente y entre los dientes depusimos las armas rindiendonos cobardemente , si , pero con estilo conio.

En aquel anaquel (senialando con el dedo) en el bol con tapa de aluminio deposite todas las noches dulces y las promesas inde- pendientes, que nos hicimos. Si lo se, que feo se oye cuando hablo en pasado, aunque para ser sincero, aun te veo en mi fututo a traves de una manta de tul y telaranias.

Maldita sea la hora en que reculamos.

Ahora acompanio la morena que trapea el piso descalza y con “ daisy dukes” (pantalones comprados especialmente en la pulaga de la Duarte con Paris comprados especialmente para se mochados , mostrar cellulitis y las dos planchas negras debajos de los gluteos) , cantando …

Tee estare por siempre agradecidoooooooo… me acordare de ti algun diiiiiaaaaaa…. Para decir adios solo tienes que decirlooooo.