El letrero de una via resignado e ignorado echaba el séptimo chuipi del dia.
Mientras que los arboles grandes , chiquitos flacos y con sobrepeso movían sus hojas tratando de esquivar las pocas gotas calientes que caían introvertidamente.
La estridencia del motor del delivery, el envenenante humo negro del camión del ayuntamiento y la yipeta sigilosa le ponen la pista a la lluvia que se desespero por la agonía de la calle casi en llamas.
La doña aun sudorosa y ahora con un paraguas mira pa'rriba , mira pa'bajo y sacando la lengua dice WTF?
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