Aunque me pierda entre la
multitudes de mis soledades. , tu recuerdo ; siempre intermitente , se asomaba y jugueteaba... como el de la banda
musical de los bomberos en el parque Colon. Donde el trombonista tocaba notas sobre lo mas ínfimo de la sociedad. Pero con un orgullo atroz al tocar
compadre pedro juan.
Como se me rompe el Corazón
con el solo pensamiento de ni siquiera intentar desgarrar el tuyo. Como el desterrarme
para no acercarme tanto que nunca pueda huir; y ver deteriorarse lentamente esta utopía compartida.
Y cuando aprendí que los
besos no se dan, sino que se comparten; Al igual que la vida. Y el comprender que Nadie puede vivir en absoluta
soledad, quizás física, pero nunca emocional o espiritual. En ese mismo
instante los fantasmas columpiándose vociferaban verdades impresas en papeles
falaces que yo asumí cual palabra divina.
Y trate de diluir esos besos
en madrugadas calurosas cuando tu y yo
entrelazados bailábamos la danza del apareamiento, aunque siempre evitándolo
con formulas milenarias . esas ,madrugadas donde el silencio era perturbado con
jadeos y suspiros ahogados con sudor y sonrías de placer. Donde en la oscuridad
dibujaba en contorno ciego con mi lengua tu figura.
Agarrados de las manos huíamos desnudos por verdes avenidas burlándonos de soledades y caían cascadas de carcajadas que camaleonicamente cambiaban pesares por
cantar de los cantares.
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