
Caminando distraídamente rumbo a la cocina la vi. La reconocí como si fuéramos viejos amigos inmediatamente se me desplomaron los brazos y cambio mi semblante, de sorpresa a ausencia.
Me dijo siéntate arrogantemente. Cruzo las piernas, sonrió con desden, como si supiera que pensaba y dijo secamente “Pregunta, te daré ese derecho”. –Por que a mi (mentándole la madre) ?- En mi defensa tengo que decir que no eres el único hay millones de personas en tu misma condición respondió con un cierto orgullo entremezclado con burla. -Quien le dijo donde yo vivía a esta degracia, la había oído mencionar por "losers" y despechados pero nunca me imagine que encontraría mi domicilio-.
Una andanada de sensaciones asaltaron mi cuerpo; escalofríos, sudor, se empezaron a lavar mis ojos. Le pregunto con voz casi quebrada: -Y ella siente como yo?, mirara perdidamente los recuerdos enmarcados en tamaños desde 2 por dos hasta ocho por diez?, duerme ella esperando despertar conmigo a su lado como yo?, pensara mis pensamientos?, planeara un futuro feliz difícil de soñar?, se siente despoblada entre la multitud? – Basta!! Dijo golpeando con la mano la mecedora, así no es que se trabaja. Ese es mi principal arma la incertidumbre, sentimiento de lejanía, agujero en el corazón. Si te digo no estaré haciendo bien mi trabajo.. Se sintió como si se le había pasado la mano y pasándose la mano por la frente me dijo -Si, la estoy trabajando igual que a ti-.
Un efecto multiforme me invadió, (mierquina!! no sabia si sentirme bien por que ella sentía lo mismo, no quería mostrar mas debilidad delante de esta azarosa), parecía una secadora de lavadora japonesa con el motor recién arreglado.
Anyway me arme de valor y le dije -OK, solo te pido que me digas por cual motivo haces lo que haces?- Para eso fui creada, pero me lo agradecerás después.
Sentí que toda la sangre se me iba a la cabeza, me temblaban las manos y me crujían los dientes, me pare rápidamente la tome por los brazos. Estrellándola en el suelo le pise el pecho y le tire la maceta con el cactus traído del sur en la cabeza.
Inmediatamente se abrió la puerta y era mi amada preguntándome. -Y ese reguero de tierra en el piso?
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